Por Natalia Lucía Oliveros Gómez
Alguna vez te has preguntado ¿Por qué normalmente no podemos observar el cielo estrellado desde la ciudad? o ¿por qué en ocasiones notamos que el cielo nocturno tiene una apariencia rojiza?. Este fenómeno parece muy extraño y pueden generarse dudas de si esto se debe a algún fenómeno astronómico, pero ¿qué está sucediendo en nuestro cielo?.
En la mayoría de casos, lo que produce este color rojizo se conoce como contaminación lumínica, que es producto de la cantidad de fuentes de luz artificiales principalmente del alumbrado público en horas de la noche, que se encuentran mal enfocadas, en rangos espectrales no correspondientes, o en direcciones en las que no se debe proyectar luz. Estos malos usos hacen que haya mayor cantidad de luz reflejada hacia el firmamento.
Normalmente para alumbrar la ciudad, se deben seguir ciertas normas, definidas por los gobiernos de cada país y ciudad, respaldadas por personas estudiadas en el tema. Para Colombia, podemos encontrar esta información a través del Ministerio de Minas y Energía en el REGLAMENTO TÉCNICO DE ILUMINACIÓN Y ALUMBRADO PÚBLICO (RETILAP) (Ver más información [1] )

Para resumir, algunas de las normas más relevantes regulan: las altas intensidades, es decir, que la iluminación no sea mayor que la intensidad que pueden soportar con tranquilidad nuestros ojos. También se regulan las cantidades, así hay un distanciamiento mínimo entre dos fuentes de luz y una cantidad de luz necesaria por área. Además, se siente en cuenta el direccionamiento, esto significa que la luz debe apuntar mayoritariamente al suelo que es donde se necesita la luz, ya que de lo contrario, se estaría desperdiciando electricidad. Finalmente el espectro de luz que se usa, esto está relacionado conla temperatura de color (tonalidad dominante de una fuente de luz), bajo estos parámetros se desea tener una relación con la luminancia, para estar dentro de la zona agradable que se observa en la figura 2. Donde no son afectados nuestros ojos y permita cumplir los objetivos para los cuales son necesarias las luces de alumbrado público.

Una de las principales razones por las que se hace necesario mitigar este tipo de contaminación es la astronomía, ya que esta puede reducir hasta en un 90% la observación de objetos astronómicos, no solo a simple vista, sino también con telescopios, debido a que se genera una capa de luz intensa en el cielo que no permite a la luz proveniente de los objetos celestes ser apreciada por nuestra visión y además, satura los instrumentos receptores de luz.Este efecto contaminante provoca que este patrimonio cultural y natural tan hermoso, observar los astros, sea practicamente imposible desde las ciudades. Es asombroso saber que hay personas de las ciudades que jamás han observado un cielo estrellado, de hecho, es triste pensar que es común en la actualidad. Y esto motiva aún más a trabajar para que todas las personas podamos admirar la inmensidad de nuestro firmamento.
En la figura 3, se muestra cómo puede variar lo que observamos del cielo de acuerdo a la cantidad de luz artificial del lugar desde donde se observa, de acuerdo a un índice conocido como escala Bortle. De esta manera, el lado izquierdo corresponde al cielo habitual, y a medida que nos vamos hacía la derecha de la imagen va aumentando la cantidad de objetos que podemos observar. Por tanto, la escala 8/9 hace referencia a lugares con luces como las que hay en el centro de las ciudades. ¿Cuantos quisiéramos que siempre pudiésemos ver como en las escalas del 1-4, al menos?

¿Cómo podremos acercarnos un poco más a la astronomía observacional, y conocer nuestros cielos como tal vez lo apreciaban nuestros antepasados?
Desde el Grupo Halley de Astronomía de la Universidad Industrial de Santander tratamos que la comunidad tenga un acercamiento a los cielos nocturnos que se pueden observar cuando no tenemos contaminación, con salidas al Páramo de Berlín (ubicado aproximadamente a 2h de la ciudad de Bucaramanga), donde se puede apreciar el firmamento. Algunas evidencias de esos sorprendentes cielos se observan en la figura 4.

Ahora bien, una de las personas que más se ha enfocado en este tema de contaminación lumínica, con un enfoque hacía la Astronomía es Pedro Sanhueza, chileno, director de la Oficina de Protección de la Calidad del Cielo quien ha estudiado a profundidad este tema, y en la bibliografía de este texto, podemos ver algunos artículos para profundizar y comprender aún más la importancia que este tiene en el área de la astronomía.
Por último, es importante recalcar que no se está insinuando que la luz nocturna sea innecesaria, sino que es importante hacer una regulación de la misma, siguiendo las recomendaciones más adecuadas. Conocemos que, en lugares con menor cantidad de luz, tienden mucho más a que ocurran situaciones de inseguridad social. Sin embargo debe usarse responsabilidad, para preservar la astronomía observacional, evitar extenuantes gastos de energía que se generan estrictamente en los malos usos, además de caer en la afectación de la vida silvestre y el tráfico aéreo.
No deberíamos cambiar por nada, la grandeza de ver un cielo estrellado en cualquier parte de la ciudad.
Referencias:
[1] Ministerio de Minas y Energía (Agosto 2009). Reglamento Técnico de Iluminación y Alumbrado Público – RETILAP. Lugar de publicación: Nombre de la página web. https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjurMantenimiento/adminverblobawa?tabla=T_NORMA_ARCHIVO&p_NORMFIL_ID=61&f_NORMFIL_FILE=X&inputfileext=NORMFIL_FILENAME
[2] Sanhueza, P. A., & Santander, M. P. (2003). Protecting the Night Sky of Northern Chile: An Environmental and Cultural Heritage. In Light Pollution: The Global View (pp. 69-84). Springer, Dordrecht.
[3] Krisciunas, K., Bogglio, H., Sanhueza, P., & Smith, M. G. (2010). Light pollution at high zenith angles, as measured at Cerro Tololo Inter-American Observatory. Publications of the Astronomical Society of the Pacific, 122(889), 373.

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